Si trabajas y no estás a gusto vete. Pagate tu casa, tu comida, tú teléfono, tu luz, tu agua, tus impuestos, tú internet y con lo que te quede te vas de viaje. Si vives con tus padres, tus tíos, o compañeros de trabajo paga tu parte proporcional de todo eso sin rechistar. Es lo justo. Y reparte las tareas por igual sin que seas tu madre quien haga la comida, lave la ropa, vaya a la compra. Todo por turnos. Es lo justo.