Yo me llamo igual que mi madre y tengo dos niñas a las que ni se me pasó por la cabeza ponerle mi nombre, que no es que no me guste pero tampoco me encanta. Y que pasó que después al morir mi madre me arrepentí. Entonces me di cuenta que hubiese sido un bonito gesto seguir con la tradición y un homenaje hacia ella. Así tú que tienes la oportunidad pónselo.