No tienes derecho a pedir sororidad cuando tú misma has entrado despreciando a otras mujeres por su edad y su físico. Además es que has cometido varios delitos (cosa que u pareja no ha hecho) y ni siquiera es que tuvieras sospechas, simplemente invadiste su intimidad porque «TE DIO LA VENA».
A mí sinceramente no me extraña que tu marido busque otras mujeres, porque vivir contigo debe ser un suplicio.