No se lo des. Si hace falta, invéntate que ya has apalabrado un coche con el concesionario y no puedes echarte atrás.
Pregúntale más sobre esa «mala racha»: ¿es la primera vez que oyes hablar de ello? ¿No te había comentado nada del tema hasta que se ha enterado de que tienes dinero? Huele fatal…
Pregúntale si ha pasado algo en concreto, si tiene deudas sin pagar, si es que se le ha roto algún electrodoméstico y lo tiene que pagar, o qué es lo que pasa. Que te lo explique. En estos casos, y si de verdad le pasa algo, es preferible ayudar en especie (por ejemplo, decirle que le ayudas a comprar la lavadora si se le ha roto, o decirle que le haces un par de compras al mes) en lugar de darle el dinero sin más, que obviamente es lo que ella quiere.