No puedes ser pareja de tu enemigo. El te trata asi, eres el adversario. Su saco de boxeo y la causante de todos sus males… (Sabes que no lo eres, y el se dará cuenta cuando esté solo y vea que la vida no se vuelve de color de rosa.)
No puedes seguir así, estás mil veces mejor sola.
Déjale ya, la relación está muy rota como para poder arreglar nada. No te mereces ese trato.
Cuanto más lo alargues peor.