Como musulmana, me ofende muchísimo la comparación. Es evidente que si alguien viene a casa, cocinaré como se y con los productos que tengo habitualmente, pero a poca gente le molestan el pollo, el cordero o la ternera. Pero si soy yo la que va a casa de alguien y hay jamón, embutido o vino, está bien. Yo lo único que pido es que el que quiera vino, se lo pague y luego se lleve la botella.