Solo te doy mi opinión en base a lo que has contado porque no he estado en tu situación, pero pienso que la forma de conservar lo que más te gusta de ambas opciones sería volver a vivir en un sitio donde la mentalidad encaje más con la tuya (no mencionas si Barcelona te quedaba muy lejos… tal vez podría ser otra ciudad) y dejar el pueblo para pasar fines de semana y vacaciones. Así tampoco te hartas.