Si ya se lo has explicado varias veces y aun así no lo respeta, lo único que te queda es plantarte y ponerte firme. Esta noche dile, por ejemplo: yo voy a cenar un sándwich, si quieres te preparo uno a ti. Y si insiste en hacer X plato, se lo repites: yo voy a cenar un sándwich, si tú quieres otra cosa te la puedes preparar para ti. Y ya está. Te preparas tu cena y punto. Yo también pienso que en cuanto le toque limpiar la cocina un par de días dejará de hacer cenas elaboradas.