Y si le van bien las cosas con ella y tiene una relación cómoda, olvídate, no la va a dejar. Y seguirás siendo la otra tanto tiempo como tú quieras. Porque se puede querer a más de una persona a la vez, es posible. Y qué guay, tengo a mi novia para unas cosas y a mi amante para otras. Y mi vida es mucho más completa y mucho más feliz, y a vosotras que os den por culo. A ella, que lleva unos cuernos como dios, y a ti, que te dejará la autoestima destrozada, porque nunca serás lo suficientemente buena para cogerte la mano por la calle por si os ve alguien que la conoce, porque nunca te llevará a los cumpleaños, ni a la boda de su prima, ni al bautizo de su sobrina, aunque él forme parte oficial de tu familia, ya sea como tu más mejor amigo mundial. Y es mucho más que probable que la noche antes del día de su boda la pase contigo, pero al día siguiente se largue para casarse con ella. Y las dos vais a pasar por el aro (conozco varias historias así).
Y así pasen los años, las cosas no cambiarán, cada uno haréis vuestra vida, pero si os queréis, seguiréis viéndoos para follar y después cada cual a lo suyo. Y si encima estás enamorada, y tú no eres capaz de llevar una doble vida, no podrás tener ninguna relación exitosa porque él significará más que cualquier otro y no serás capaz de ponerle sistemáticamente los cuernos a tu novio. O sí, pero, ¿qué dice eso de ti?
Yo saldría corriendo en dirección contraria. O como amigos, pero estableciendo unos límites muy claros, aunque duelan.