He pensado lo mismo que Kaizen: que el pobre de tu hijo se pida una reducción de jornada, como hacemos muchas madres que también nos pasamos el día trabajando y aún así no renunciamos a nuestros hijos. Creo que tiene solución si tu hijo quiere. Despotricar contra la madre de tu nieta no es una solución. La casa de tu hijo al fin y al cabo es de tu nieta, que será su heredera. Y es el hogar que ha conocido siempre. Piensa más en la niña y menos en sus padres.