Según yo lo veo tienes todas las de ganar si juegas bien tus cartas, solo tienes que mantenerte firme en la idea de tener el bebé, pero sin separarte de tu marido. Eso sí, si él quiere divorciarse que se vaya de casa.
Ya te garantizo que no lo va a hacer, porque eso implicaría (además de seguir pagando la hipoteca si la tenéis, porque legalmente tendría que seguir pagando la mitad) buscar y pagar una nueva vivienda para él sin tenerte a ti haciendo tareas, y además de ver menos a su hijo tener que pagar dos pensiones: una para él y otra para el que va a nacer. Porque lo quiera o no, el pequeño también será su hijo así que no puede simplemente desentenderse y ya.