Tú misma has dicho que no le pones limites porque te da pena. Y ella no se está dando cuenta del agobio que te supone porque tú no le has puesto límites y le das consejos y la escuchas.
Ha llegado la hora de pararla y hablar.
Con cariño dile algo así : sabes que te aprecio mucho y que siempre te he escuchado y apoyado pero estoy a tope y ahora mismo no me puedo permitir el lujo de pasar horas contigo con este tema. Hablamos el finde.
A veces hay que aprender a poner límites a la gente porque precisamente por no ponerlos, ella no es consciente de tu hartazgo.