Entiendo que ahora mismo estarás muy dolida, pero lo que te planteas no es realista. Aunque la familia política tenga sus opiniones, lo que necesitas es una persona que sepa poner límites. Por aquí se leen unas historias sobre suegros que dan mucho miedo, pero en realidad hay de todo, como en todos lados. Lo que pasa es que nadie va a contar una historia que diga «Hoy mis suegros me invitaron a comer a su casa. Hicieron mi comida favorita y pasamos un bueno rato juntos.»
Puedes buscar a una persona que no sea superdependiente de su familia y que sepa plantarles cara y decirles que no. Con eso no deberías tener más problemas
Mucho ánimo!