Yo creo que, «si de tan bueno que es, te gustaría matarle», creo que quizás no es la persona que tú necesitas a tu lado. Yo me veo como tú, más impetuosa, y en mis parejas agradezco que sean buenas personas, por supuesto, pero también que sean de las que se indignan (no de las que consienten todo), de las que sacan las garras junto a mí (no un todoamor, todobuenismo, todo-me-parece-bien), de los que me hablen claro si algo no les gusta (y no estén siempre perdonando imperfecciones por las que, quizás, no debieras ni pedir perdón). Me gusta que tengan detalles, pero que se tomen la relación relajadamente, no intentando ser perfectos 24/7, porque yo no lo soy y eso me agobia. ¿Es posible que te ocurra lo mismo?