No sé qué edad tienes, pero te aseguro que un bocadillo y una cerveza en mi época no costaba un dineral. Como mucho una pizza gigante para repartir entre varios era el gasto que le ocasionábamos a nuestros padres. La vida es cada vez más costosa y en lugar de buscar alternativas gratis o asequibles, las propuestas son cada vez más caras. Eso es lo que no entinedo.