Lo normal. A mi me apasiona mi trabajo desde pequeña, crecí jugando a los legos y me hice arquitecta. Y sin embargo, odio trabajar, salir de casa, ir aún lugar con personas que son mejores o peores, que tu jefe te la juegue… Una cosa es que te guste una profesión y otra la realidad del día día, porque en todos los trabajos hay que tratar con otras personas.
No eres vaga, eres como todo el mundo.