Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola a tod@s! Desde hace unos 9 años, pertenezco a una sociedad (club social/peña) como cada uno quiero denominarlo. En esta sociedad hay mas de 100 personas de todas las edades, desde gente muy joven, adultos, gente mayor, matrimonios con hijos etc. Ingresé gracias a unos amigos que llevaban tiempo siendo socios y me comentaron que se lo pasaban genial y que me animase, que hacían muchas actividades.
Por aquel entonces mi grupo de amigos de siempre empezó a disgregarse, estábamos terminando nuestras carreras y cambiando nuestras vidas asi que me pareció una buena manera de conocer gente. Puedo decir que desde el principio me sentí super integrada, el ambiente era genial y lo pasábamos en grande. Tuve una buena acogida, y algunas de mis grandes amistades actuales han salido de ahí.
Si que es verdad que al ser tanta gente y de edades muy diversas, no eres amiga de todo el mundo, pero cuando coincidimos por lo general siempre hay buen rollo y yo jamás tuve ningún problema con nadie. Después de 5 años asistiendo, empecé a salir con un chico de la sociedad. Nos habíamos llevado siempre bien y de repente lo nuestro surgió. Salimos durante 2 años y medio y lo dejamos porque pinchamos en la convivencia. Éramos muy diferentes y la cosa no cuajó asi que lo dejamos. Pese a que lo pasamos mal al principio, no terminamos mal y siempre nos hemos preocupado el uno por el otro cuando ha habido problemas personales.
A raíz de nuestra ruptura, yo fui dejando de lado la sociedad, me resultaba incómodo al principio coincidir con el y exponerme a las preguntas de la gente y posibles cotilleos sobre nuestra relacion, y dejé de asistir a comidas, cenas y eventos hasta que un día el me dijo que estaba siendo tonta dejando de lado la sociedad, que volviera, que la gente preguntaba por mi. Que el hecho de dejarlo no implicaba tener que dejar de salir con la gente y participar en actividades.
De mi ruptura han pasado 3 años y desde entonces he vuelto a asistir pero en contadas ocasiones. Voy a una comida o dos al año, saludo a la gente y me voy. Todo bien hasta que hace unas semanas sucedió lo inesperado. Tras una cena y después de casi un año sin asistir, unos amigos y yo decidimos ir a un concierto que organizaba la sociedad. Lo estábamos pasando genial cuando un hombre de la sociedad se nos acercó a saludar. Este hombre es el típico tío super sociable y divertido que habla con todo el mundo, de hecho mi ex pareja y yo nos hemos llevado super bien con el siempre.
Empezó a gastarnos bromas y cuando vio que me había terminado mi copa, me cogió del brazo y me acercó a la barra que estaba justo al lado para pedir y me preguntó que qué tal estaba (el sabia que yo lo había pasado mal con el tema de la ruptura y el volver a la sociedad). Le dije que bien e insistió en pagar mi copa, le di las gracias y enseguida se puso a hablar con otra gente asi que yo me reuní con mis amigos. Todo sucedió en cuestión de minutos cuando sentí que un líquido frío me recorría la espalda. Me habían tirado un cubata por encima, al darme la vuelta era su mujer.
Me agarró del brazo y me dijo: ¿quieres tirarte a mi marido verdad? Su marido, el hombre en cuestión, podría ser mi padre. Me dejó helada. Comenzó a insultarme, me llamó puta, dijo que yo no tenia amigos y me preguntó si a mi me quería alguien. Yo estaba completamente en shock, y le dije que por favor estuviera tranquila que no estaba entendiendo la situación y me estaba faltando al respeto. Me arrancó mi copa de la mano y me la vació contra el suelo delante de mis ojos. Posteriormente me agarró la cara y me dijo que tuviera mucho cuidadito con el pobre (nombre de mi ex) que en esa sociedad se le quería mucho. He de decir que en los dos años que salimos jamás le vi tomarse algo con esta señora, y los buenos amigos de el a mi me saludan con la misma naturalidad de siempre. Me pareció absurdo.
Se despidió de mi medio empujándome hacia el lado donde se encontraban mis amigos diciendo: «vete con quien te ha traído». Desde entonces no he vuelto, estoy consternada y asustada y mis amigos para colmo no pudieron verlo porque estaban mirando al escenario de fiesta, asi que no cuento con testigos en caso de denuncia. Me piden que vuelva, que ellos están al loro, pero yo me siento humillada y hasta culpable de la agresión. Pasa el tiempo y tengo flashbacks, la sigo viendo con la cara desencajada. No sé como pasar página de la impotencia que siento. Gracias por leerme.
