Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Escribo esto con el corazón un poco encogido porque creo que acabo de perder una amistad de quince años por culpa de un dedo rápido y un audio mal enviado me acabo de mudar. No es el piso de mis sueños, es un bajo con poca luz en un barrio obrero pero es lo que mi presupuesto me permite mientras oposito. Invité a mi círculo íntimo el sábado para una merienda de inauguración.
Todo fue genial o eso creía yo. Comimos y ellas me felicitaron por lo acogedor que era todo. Pues bien ayer por la tarde recibo un audio de una de ellas de dos minutos. Le doy a reproducir y lo que escucho es su voz, entre risas, diciendo: no sabéis qué olor a humedad tiene el zulo de xxx. Y los muebles son todos de Wallapop me daba una pena… pero bueno, ella dice que es vintage para no admitir que no le da para mas.
Tardó tres segundos en borrarlo pero yo ya lo había escuchado. Acto seguido me puso: Ay, perdona era un audio para mi madre sobre un piso que ha visto mi hermano, que lio de chats
La cobardía me dolió más que la crítica. Mi casa es humilde pero la llené de comida y cariño para recibirlas. Ahora me doy cuenta de que mientras yo servía el café, ellas estaban pasando revista a las manchas de la pared y al precio de mi sofá. Lo que más me duele es que haya un grupo paralelo para despellejarme. No sé si confrontarla o simplemente desaparecer de sus vidas sin decir nada. Me parece tan feo y sobre todo no me lo esperaba de ella que tampoco es que sea millonaria precisamente.
