Os pongo en situación porque vengo a que me fustiguéis o me deis la razón, lo que veáis. Mi hijo cumple años en julio y me ha salido con que quiere invitar a toda la clase, veintiocho criaturas, que yo no sé en qué momento los cumpleaños infantiles se convirtieron en esto. Mi plan era invitar a sus 5 o 6 amigos de verdad, merienda en el parque, tarta, unas patatas y a vivir, pero no el señor quiere a todos mis amigos del cole. Cariño, tú no tienes 28 amigos, tienes 4 amigos y 24 personas que comparten plastilina contigo.
Y luego está el detalle de que es julio, niños sudados, padres que se quedan a hacerte compañía sin que nadie se lo pida, hermanos que aparecen de regalo porque es que no tenía con quién dejarlo, botellas de agua a cascoporro, gusanitos, tres alergias distintas, la tarta derritiéndose mientras uno llora porque no le gusta el zumo y otro mete la mano en las velas
Porque yo recuerdo mis cumples con cuatro primos y una bolsa de Risketos y aquí estoy, perfectamente funcional. Decidme si cedo o si planto el pie, aunque ya os adelanto que vengo más a desahogarme que a hacer caso jiji
