Yo soy profesora, elegí mi carrera. Lo primero que quiero acotar es que cada vez está más difícil educar, porque los padres no están haciendo su trabajo en la casa y nos mandan niños que no saben las reglas básicas de comportamiento en sociedad.
Al año gasto muchísimo más que 150 euros en regalos para ellos, en pascua de resurrección, día del estudiante, vacaciones y no me quejo, ni escribo en foros, ni nada similar. Aquí aprovecho de decir, no son 3 meses que tenemos, en ese tiempo nos capacitamos y además hacemos trabajo administrativo.
Tengo una media de 45 estudiantes por sala y muchas veces tengo que hacer mucho más de lo que mi profesión me exige. Y no es como ayudar a una anciana perdida, es intervenir en situaciones de violencia, derivar casos a fiscalía, buscar ayuda médica o psicológica para mis estudiantes, entre otros.
No me molesta que se aproblemen en poner dinero para un regalo, es más si alguien algún día reclama por tener que poner ese monto prefiero que no me den nada. Pero si me molesta la poca valoración que se tiene del trabajo de los docentes, sobre todo sabiendo de primera fuente que muchas veces no se la pueden con 1 o 2 hijos, se cansan de ellos, los tratan mal, los distraen con la tecnología, no les dedican tiempo y cuando se les cita salen con un «es que yo ya no sé qué hacer». No me alcanzan los dedos para contar las veces que me he enterado de cosas que los papás no tenían idea o que he tenido que ser soporte emocional porque en casa nadie lo es.
Pero, sin hacer ninguna autocrítica, nos exigen que nosotros podamos con cursos enteros y se creen con el derecho moral de criticar o pasar a llevar a los profesores.
Si le duelen los 5 euros no regale nada, pero no venga a cuestionar si es merecido o no, porque como sociedad yo diría que están en deuda.