Hola, siempre leo las historias y esta vez he querido explicar mi caso para ver qué tal la experiencia; empiezo.
Estoy saliendo con un chico, tengo 21 y él 24. Llevamos poco más de 1 año y jamás había estado mejor. Él es mi primera pareja (y yo la suya). Fuimos nuestra primera cita con alguien, nuestro primer beso, nuestro primer lío, nuestra primera vez, y la primera vez que me siento enamorada de alguien y que me siento tan feliz. Me apoya, me ayuda, me entiende… Es un chico con muchísima inteligencia emocional y en los 14 meses de relación que llevamos no hemos discutido nunca.
Cuando empezamos a salir, al ser la primera relación de los dos, todo era como muy inocente a pesar de nuestra edad. No nos dimos el primer piquito hasta después de habernos hecho novios; la primera vez que nos besamos, que nos enrollamos… fue varios días después de declararnos pareja, y nuestras relaciones sexuales también fueron muy escalonadas.
Después de un mes más o menos de relación, cuando estábamos en la cama, decidí que me sentía preparada para probar por primera vez el sexo oral; él jamás me lo pidió, simplemente fue surgiendo. Evidentemente, al principio me dio mucho asco jsjsj, le limpiaba con una toallita y yo iba escupiendo en ella. Nos reímos y poco más. A medida que teníamos más encuentros sexuales, yo lo seguía intentando, no por presión suya, sino más bien mía, ya que ¿cómo una novia no le va a hacer una m*mada a su novio? Seguí «practicando» y puedo decir que ahora es algo que me gusta mucho hacer y que me lo paso muy bien.
El caso es hacia mí. El sexo oral femenino es algo que siempre me ha puesto mucho (me refiero a cuando yo me hacía mis fantasías en solitario) y era algo que me moría por que me hicieran. Él no parecía dispuesto a hacerlo, así que un día se lo pedí; sin problema, él cogió su toallita e hizo lo mismo que yo: limpiar, chupar y escupir xd. Estuvo probablemente 1 minuto y sin más, paró y seguimos a lo nuestro. Al acabar le pregunté y me comentó que no le gustó mucho.
El caso es que a mí tampoco me gustó esa primera vez, pero lo seguí intentando (por el motivo que sea) y desde ese día, cada vez que yo le pedía que lo hiciese, me decía que no le apetecía, que no le gustaba. Así que hablé con él, le comenté que a mí tampoco me gustaba al principio y luego sí, y que también podíamos probar con una barrera de látex. Le pareció bien intentarlo y también lo probamos (era exageradamente incómodo porque se movía todo el rato y yo no sentía nada), así que simplemente dejamos de hacerlo. Yo dejé de pedirselo, ya que me entristecia y me quitaba las ganas de sexo que me dijese que no.
Lo hablaba con él de vez en cuando, le decía que era algo que me atraía mucho y que me gustaría que siguiese intentándolo. Encontramos un método, al salir de la ducha, bien limpia y con una toallita en la mano para ir limpiándome, y así a veces lo hacía, pero a mí no me gustaba, ya que veía cómo él no lo disfrutaba y me cortaba el rollo.
A él también le sabe mal que no le guste; dice que ojalá sí que disfrutara haciéndolo. Me dice que si se lo pido, lo hará, pero como sé que no le gusta, he dejado de pedírselo porque me parece muy feo obligarle a hacer algo que no quiere. (Y que, aunque se lo pida, tampoco lo hace la mayoría de veces).
En realidad, no sé cuál es exactamente el consejo que pido, solo quería desahogarme. Jamás le dejaría por esto; es un hombre maravilloso que me quiere muchísimo, que me ha ayudado un montón, me escucha y tenemos planes de futuro juntos que me entusiasman mucho, pero tengo como esta espinita y me sabe muy mal, ya que tampoco es que tengamos mal sexo, la verdad es que lo pasamos muy bien y es muy generoso.
Y ya está, gracias por escucharme amigas <3
