Hola chicas, lo pongo aquí porque entre otras cosas a mí esta situación me genera un problema de autoestima. Os cuento, yo siempre había tenido un cuerpo «normativo», delgada, 1,62, bastante pecho pero compensado con mis formas. Nunca me había preocupado por el peso porque era una persona que sin hacer dietas ni deporte tampoco engordaba, estaba siempre entre los 57 y los 60kg, de ahí no subía.
Empecé de golpe a ir al gimnasio y me sentía genial, no perdí peso pero sí tonifiqué y estaba a gusto. Al cabo de un año empezamos a buscar embarazado con mi pareja y supongo que los nervios o lo que sea… me puse con 64kg ese verano y justo me quedé embarazada, así que empecé el embarazo ya 4kg por encima de mi peso. En el embarazo medio mucha ansiedad (trabajaba muchísimo e iba muy estresada) y cogí la friolera de 19kg. Así que me planté en 83kg nada más y nada menos. Se me puso una barriga que eso no era ni medio normal, además mi bebé pesó 3kg así que no hay excusa, era todo mío…
Por suerte a los pocos meses después del parto estaba ya en 67kg y bajando pero una cosa seguía ahí y es que se me quedó la barriga completamente descolgada, la piel se me había roto y por mucho que he adelgazado (ahora estoy en 64kg otra vez como antes de quedarme embarazada) se me ha quedado piel colgando además de una diastasis de libro (para las que no lo sepan es la separación de los músculos del abdomen) y me duele bastante la espalda por culpa de eso, además de que estéticamente es horrible y llevo 3 años sin ponerme bikini.
Al lio. Fui al médico y me indicó que en mi caso para eliminar la piel sobrante y volver a juntar los músculos del recto abdominal, lo ideal es someterme a una abdominoplastia. Te cortan la piel que sobra, cosen los rectos y lo colocan todo en su sitio. Lo malo es el que el postoperatorio es largo y complicado, de reposo absoluto durante semanas para que cicatrice todo bien.
Y me da pánico y no sé encontrar el momento.
Alguna se lo ha hecho?