Buenas tardes a todas. Os leo todos los días y hoy soy yo la que necesita ayuda, pues estoy en un punto en mi vida en el que ya no puedo más; estoy barajando la idea de ir a terapia, incluso, pero el dinero no me va a sobrar. Siento si se hace largo pero creo que es necesario un poco de contexto.
Tengo 45 años, llevo con mi aún marido 17 y tenemos una hija de 12 que es el amor de nuestras vidas. Sé que mi relación está muerta y acabada, lo sé, no tiene remedio; me he desenamorado poco a poco, y sé que a día de hoy es irrecuperable.
Nuestra relación nunca ha sido la más apasionada, más bien siempre hemos sido amigos o compañeros pero con muchísimo amor. Por circunstancias de la vida nos hemos ido distanciando y él ha cambiado, de verdad, es otra persona, hasta el punto de no reconocerlo. Sus padres enfermaron y acabaron falleciendo (ojo, yo siempre he estado a la altura, ocupándome de mis suegros, y volvería a hacerlo mil veces, los adoraba); todas estas circunstancias y algunas otras han afectado a su carácter, no es el hombre del que me enamoré: siempre malhumorado, con gritos, malos modos, reproches y haciéndome sentir mal. Incluso se ha convertido en un «cuñado», para que nos entendamos.
Poco a poco me he ido alejando y ahora mismo lo veo un amigo, compañero de piso y padre de mi hija, pero nada más. Llevo así como dos años y voy a peor. He hablado mil veces con él, le he planteado la separación, pero se pega unos disgustos impresionantes y yo me bloqueo. Por otra lado está nuestra hija, le haría un daño de muerte. Sé que no puedo seguir con alguien de quien no estoy enamorada, durmiendo en el sofá y sin ningún tipo de relación romántica, pero me siento egoísta y que los abandono. Me siento bloqueada, hundida, no tengo ganas de nada, no veo futuro, me planteo así mi vida y solo quiero llorar. De esta parte de mi vida son conocedoras mi hermana, mi mejor amiga y un par de personas en mi trabajo. Puedo desahogarme más o menos.
Esto lo digo porque además he metido la pata hasta el fondo. En estas circunstancias en las que me sentía totalmente desgraciada, rechazada, incluso vejada, empecé a intimar más con un compañero de trabajo. No es excusa y me vais a crucificar, cosa que ya hago yo misma, pero lo merezco. Caí unas cuantas veces, y sé que es alguien con quien podría haber llegado a más, pero la situación no lo permitía. Ahora tengo que comerme que esté con otras personas, verlo en el trabajo y además lidiar con la culpa, con la que creo que moriré, y la espinita de no saber qué hubiera pasado entre nosotros. Esto me lo tengo merecido, por supuestísimo, pero ya os he dicho que no me veía capaz de romper mi familia y mi matrimonio. También, me da terror volver a empezar, me veo mayor, sola, mi familia lejos… me da un vértigo de muerte, aunque esto sé que lo conseguiría.
Sé que es en parte merecido, pero mi estado anímico es preocupante: no duermo (ni con pastillas), no como, no tengo ganas de nada, la culpa me consume, me siento atrapada en una jaula…sé que me tengo que separar, no hay amor en mi matrimonio (no tiene nada que ver en esto mi desliz, este fue una consecuencia de estar mal, y no al revés), pero pienso en el dolor que voy a causar, sobre todo a mi hija, y me paralizo.
Espero vuestras opiniones y consejos sobre cómo debería proceder. Sé que me vais a criticar por haber sido desleal (ni siquiera me considero infiel, pues no hay relación de pareja como tal), pero más del daño que me hago yo a mí misma no me lo va a hacer nadie. Muchísimas gracias por permitirme el desahogo, espero impaciente vuestros puntos de vista. Os abrazo a todas.
