Hace solo tres semanas que tuve a mi bebé, y no me apetece estar con él y eso me hace sentirme mal.
Mi marido me presiona bastante, siempre quiere que lo coja yo, que le de el biberón, que lo bañe y yo lo que necesito es que alguien se ocupe de él.
La matrona me ha mandado unas vitaminas, porque estoy muy muy cansada, y es que no se me ha despertado ese instinto que todas las madres sienten cuando ven a su hijo por primera vez.
Mi suegra encima va por ahí diciendo que si no quiero a mi hijo a quién voy a querer, me lo ha contado la hija de su vecina que es amiga mía de siempre cuando vino a conocer a mi bebé…
Me siento super mal, mala persona, pero es que no puedo…
Y no creo que sea depresión, ya que por lo demás estoy bien, me apetece hasta volver a mi rutina y mi trabajo y al gimnasio.
A lo mejoor no soy capaz de quererle nunca
