Primero de todo, siento el tocho pero me gustaría compartir algo que me pasa y saber si hay más chicas (y chicos) así, y es que siento que a mis treinta años no he conseguido liberarme. Me explico:
Fui una niña gordita en una “ciudad” pequeña aunque no dejaba de ser un pueblo: todos nos conocíamos, todos hacíamos lo mismo, todos vestíamos igual,… Así que ya sabemos lo que pasa en estos casos: todo lo que se salga de la “norma” (esa norma que la gente se inventa) es digno de burla. No voy a entrar en detalles, pero sufrí acoso escolar. En los 90 no existía eso de “bullying” pero para ser sincera tampoco se hablaba de acoso, solo de niños populares y traviesos y de “marginados/as” de clase. Más tarde me pasé la adolescencia haciendo mil dietas, arrastrando muchísimos complejos, refugiándome en la comida, subiendo y bajando de peso, amargándome, pensando que ningún chico se fijaría en mí… abandonándome, vaya. ¿Os suena, verdad? Lo de siempre. Solo cuando empecé a cuidarme un poquito empezó a cambiar todo.
Hoy en día estoy bien: tengo trabajo, vivo con mi chico que me complementa y muchos menos complejos (a pesar de tener más imperfecciones), estoy más saludable. Pero todas esas experiencias de mi infancia han quedado guardadas en una parte de mi mente, retenidas a la fuerza, como una maleta demasiada llena que he conseguido cerrar pero que parece que vaya a explotar en cualquier momento. Me convenzo de que eran cosas de niños, que es agua pasada y que no debería ser tan drama queen… pero a veces lo recuerdo veo que a mis 30 años no me he liberado. Me pregunto hasta qué punto eso me ha condicionado y si yo hubiese sido “otra” de no haberme pasado eso, si he malgastado años de mi vida preocupándome por algo que me han metido en la cabeza.
¿Os ha pasado algo parecido?
Mil gracias de antemano!