Necesito desahogarme porque la situación en mi casa me tiene completamente agotada, tanto emocional como mentalmente.
Tengo una hermana de 19 años que no colabora en absolutamente nada en casa: no limpia, no friega los platos, no saca la basura ni asume ninguna responsabilidad doméstica. Lo unico que hace es ir a la universidad por las tardes y poco más.
Mi situación es muy distinta. Yo trabajo todos los fines de semana, tanto sábados como domingos. Entre semana asisto a clases por la mañana y a prácticas por la tarde, por lo que mi día empieza saliendo de casa a las 7 de la mañana y no vuelvo hasta las 10 de la noche. En la práctica, solo estoy en casa para dormir y para prepararme la comida del día siguiente.
A pesar de esto, no pasa una sola semana sin que mis padres me estén recriminando, siempre a mí y nunca a mi hermana, que en casa “solo ellos hacen cosas” o que no se colabora lo suficiente por nuestra parte. Me resulta profundamente injusto, especialmente teniendo en cuenta que yo apenas estoy en casa, mientras que mi hermana sí pasa tiempo allí y, aun así, no se le exige nada y nunca se le dice nada.
Lo que más me desgasta es que, cuando intento hablar o defenderme, la respuesta suele ser un ataque: comentarios del tipo “a ver si te vas ya de casa” o “si no te gusta, vete”. Sin embargo, cuando planteo seriamente la posibilidad de independizarme, el discurso cambia por completo y aparecen frases como “¿para qué te vas a ir si aquí estás muy bien?”, “es una pérdida de dinero ya que como aquí en ningun lado» Incluso llegan a decirme que, si me voy, no vuelva o que no aparezca más por casa. Esta contradicción constante me resulta muy difícil de soportar.
No estoy apenas en casa, pero cuando lo estoy, siempre hay comentarios, reproches o críticas dirigidas únicamente hacia mí. Nunca hacia ella. Y eso es lo que más rabia e impotencia me genera.
Antes de que alguien lo interprete mal: no se trata de envidia, lo único que quiero es igualdad. Imaginad salir de casa a las 7 de la mañana, volver a las 10 de la noche de lunes a domingo mientras la otra persona solo va a la universidad y el resto del tiempo no hace nada. ¿Cómo os sentiríais si, encima, solo a vosotros os estuvieran constantemente recriminando y cargando con problemas que no os corresponden?
Llevo mucho tiempo queriéndome ir de casa, pero trabajando únicamente los fines de semana y con el tiempo tan limitado que tengo, no me alcanza para poder independizarme. Aun así, por mucho que intente hablar con mis padres, siempre acaban desacreditándome con comentarios como que parezco una niña de cinco años o que mis reacciones son inmaduras.
La realidad es que ya estoy al límite mentalmente. Bastantes esfuerzos estoy haciendo con mis estudios, el trabajo y mi día a día como para que, además, en casa solo reciba presión, reproches y comentarios hirientes.
Sinceramente, ya no sé qué más hacer.