Hola, chicas. Me gustaría que alguien me diera algún consejo sobre cómo manejar esta situación, porque estoy bastante cansada de lo que mi cuñada y mi pareja me están obligando a hacer prácticamente cada fin de semana.
Resulta que mi novio tiene un sobrino de catorce años y la madre, fin de semana sí y fin de semana no, nos lo deja en casa para que ella pueda salir de fiesta.
¿Qué ocurre?
Que a mí no me importa quedarme con el niño de vez en cuando. De hecho, es un encanto y se porta de maravilla, y nos lo pasamos muy bien con él. Pero no quiero que se convierta en una obligación, porque cuando yo quiero salir mi novio me dice que los dejo solos y que no me apetece pasar tiempo con ellos, cuando no es así.
Yo quiero tener mi vida, hacer mis cosas y no depender de que un hijo que no es mío venga o no venga a mi casa. O, si viene, pues que mi novio se quede con él, porque para eso es su sobrino y no el mío, y que a mí no me haga sentir mal por el hecho de yo querer salir mientras ellos se quedan en casa.
Porque, como es normal, cuando el niño se queda yo estoy más limitada y no puedo hacer tantas cosas como mi pareja ni estar a mi rollo como si estuviéramos solos, porque al niño hay que entretenerlo de alguna manera y tampoco vamos a pasar de él.
La verdad es que preferiría que su madre se lo quedara y que no abusara de mi hospitalidad, porque al fin y al cabo la casa es mía. ¿Cómo lo puedo plantear de manera que no llegue la sangre al río? ¿O que mi novio entienda que me puedo ir de fiesta el día que el chiquillo se quede en mi casa?
Sé que hay problemas mayores, pero la verdad es que estoy un poco agobiada.
Muchas gracias.
