Escribo sobre todo para desahogarme un poco, porque está situación no la he comentado con casi nadie.
Tenía un amigo con el cual la relación ha sido muy cercana durante más de 15 años. Lo típico que es una persona en la que puedes confiar, a la que puedes contarle tus cosas etc.
Bueno, pues hace ahora unos dos años, y sin motivo aparente, empecé a darme cuenta de que me estaba dando de lado. Me costaba un mundo conseguir quedar cOn él, me daba largas, siempre estaba muy ocupado, etc.
Yo soy de las q piensa que quién tiene interés encuentra un rato y, quien no lo tiene, encuentra una excusa. Y decidí enfrentarlo y preguntarle directamente por esta situación.
No tuvo más remedio que reconocer que sí, que me estaba esquivando. Le pregunté por qué, si es que yo le había hecho algo (no lo creía pero a saber, no?). Y recibí una respuesta inesperada.
Según él, últimamente se había hecho bastante amigo de una chica a la que yo conozco pero con la q no tengo relación. Vamos, q no es q nos llevemos mal, es q no nos llevamos. Pero cuando coincidimos, la relación es cordial.
Flipé.
Le dije q no veía en qué momento el hecho de que él fuera más o menos amigo de esa persona tuviera q influir en la relación que tuviéramos nosotros. Qué me parecía absurdo, así de claro.
Bueno pues parece ser q a él no se lo parecía.
A todo esto comentar que esta conversación tuvo lugar por wathsapp porque si hubiera tenido q esperar a que pudiera quedar conmigo me hubiera hecho vieja esperando.
Pues ahí quedó la cosa, le dije que no lo entendía pero que mira, que las relaciones no se pueden forzar, y que yo ya no tengo edad, ni tiempo, ni ganas, de ir detrás de nadie mendigandole su atención. Qué las relaciones deben ser recíprocas.
Le dije también que me parecía muy cobarde que ni siquiera me lo hubiese dicho a la cara, que hubiera tenido que andar yo sonsacandole. Qué un amigo no hace eso, y que alguien que se comporta así, probablemente ni es amigo ni lo ha sido nunca.
Le dije que me dolía mucho su comportamiento pero que lo superaría, como todo en esta vida, y que ojalá nadie le hiciera eso a él nunca. Pero que si algún día se veía en una situación parecida, ojalá ese día se acordara de mí y le diera por pensar en lo que había hecho.
Esta fue nuestra última comunicación.
Desde entonces han pasado muchas cosas en mi vida, al final dos años dan para mucho. Pero me descubro pensando en él muchas veces, y me pregunto cuánto tiempo más tardaré en superar su abandono. Porque eso es lo que creo que ya sido, aunque normalmente utilicemos esa palabra en relaciones de pareja y no de amistad.
Y nada más, perdón por el tostón y gracias a quien me haya leído.