Hola!
Vengo a contaros mi historia en Tinder. Empecé hace más de 2 años, tras una relación larguísima y oír muchas cosas malas del Tinder.
Cuando la gente me contaba historias o ghostings yo no podía entenderlo, pensaba que era algo residual…xo bueno. Al lio.
Empece a hablar con un chico y me cole muchísimo, 2 meses hablando, no podíamos quedar por varias razones y del día a la noche…me dejo de hablar. Conocí a otro chico, parecido. Conocí a otro, un maleducado en persona. Otro, al mes de conocernos en persona me dejo casi de hablar, y eso que era un conocido de antemano…y esa era la dinámica. No entendía nada, yo venía de un lugar donde te gusta alguien, si o no, quedas y fluye, sin más. Alucine con el «nuevo mundo» y no me gustaba nada.
Un día ví a un chico en Tinder que parecía interesante, nos pusimos a hablar, muchísimo (yo ya venía precavida de antes), quedamos y aunque por chat me había encantado en persona no sé, me lo esperaba diferente. No tenía mucho fe, aunque me atraía, pero digamos que no era el prototipo de chico. Seguimos quedando y hablando y ahora mismo nos vamos a vivir juntos tras 10 meses en pareja.
Aún hay lugar para el amor en estas apps <3