No sé si escribo por buscar opiniones o por simplemente desahogarme. En breves celebro el bautizo de mi hijo pequeño. Hace cosa de un año y medio me casé y celebre el bautizo de mi hijo mayor. El final de mi boda fue desastroso. Uno de mis tíos maternos quería pegar a mi padre (mis padres están divorciados), otro tío se peleó con mi tío político… en fin un caos.
El resumen de todo eso es que desde ese día mi madre no ha vuelto a querer tener ningún tipo de contacto conmigo. Sí que es verdad que yo tampoco le he ido a buscar. Pero no la busque porque prácticamente le tuve que suplicar que viniese a mi boda (sí, la boda de su hija, y de su única hija porque no tengo hermanos).
El motivo de esto fue que cuando quedé embarazada de mi hijo mayor retome el contacto con mi padre, puesto que desde que se divorciaron yo decidí aún no sé bien porque no saber más d él. Cuando quedé embarazada en el último trimestre decidí ir hablar con él y darle la oportunidad si quería de ejercer de abuelo.
La cosa está en que después de ese acercamiento mi madre cambió. Le sentó mal que hablase con él, ya que, tal y como me dijo textualmente: como le hablas después de lo que me ha hecho?
Os preguntaréis que le hizo. Nada como para yo tener que mediar. Es decir era una pareja con discusiones que ya no se entendían y no salían prácticamente juntos a ningún sitio.
Ahora no quiero invitarla al bautizo de mi hijo pequeño porque llevamos año y medio sin hablarnos literalmente. Es decir, no me pregunto nada en mi segundo embarazo, no me ha preguntado nunca por mi hijo mayor. No conoce q su nieto que va a cumplir 4 meses!!…
El problema: mi familia materna es muy pequeña. 5 hermanos. Solo 3 tienen pareja, mi abuela y 3 primos. Es decir 12 miembros en total. Desde siempre hemos sido una familia muy unida. Los domingos era el día de ir a comer todos a casa de de mi abuela. Me he criado con ellos. Nos veíamos a diario…
La cosa es que de un tiempo atrás todo esto cambió. Las comidas familiares de los domingos desaparecieron, las relaciones se volvieron más frías… todo sigue un poco pero solo un poco unido porque mi abuela aún vive.
El tema está que hablando con mi marido la celebración que queremos es íntima. Lo lógico y normal para mi sería a pesar de que su familia es muy numerosa, 23 entre hermanos, sobrinos y parejas, invitar solo a eso, padres hermanos y sobrinos. En mi caso al no tener hermanos mis invitados se reducen a mi padre y mi abuela.
Yo hablé con él de que quiero invitar algunos de mis tíos maternos, no todos, por lo ya dicho anteriormente. Pero claro, como mi abuela está le he enviado la invitación a todos ( a pesar que no va ningún tío ni primo de mi marido, pero como sabe que mentalmente es un tema que me causa ansiedad, estrés, malestar… acepta la situación).
Llega el día de enviar las invitaciones. Las envío todas digitales y por whap App. Envío a todos los invitados y bien, llega el momento de enviarlas a mi familia y una ansiedad, un estrés, un malestar…
Y todo porque sé que habrán problemas puesto que mi madre no ha sido invitada.
Pero me pone de mala ostia, porque ha sido ella libremente la que decidió esta situación pero como no, para ella yo soy la mala e intenta poner a sus hermanos en mi contra.
Ya para mi boda me llegó a decir que igual sus hermanos nos querían ir por si se sienten incómodos ya que mi padre iba a mi boda… da por hecho que como ella tiene un problema con mi padre el resto del mundo tiene que tenerlo.
Ahora tengo invitaciones enviadas por compromiso, porque si mi abuela faltase, invitaba a los tíos que preguntan por mis hijos y se preocupan un poco por saber cómo están. Pero como mi abuela está no quiero más conflicto que el que ya tengo que es no hablarme con mi madre.
Siento que tengo una dependencia emocional muy grande hacia ellos, porque algunos no se merecen ni que los miren, y creo que tengo que tratármelo con algún profesional.
No es normal que yo envíe invitación por el bautizo de mi hijo y tenga ansiedad, malestar, sufrimiento…
Y a fecha de hoy no tengo ni idea si van a venir, si no… mi abuela de momento tampoco me dijo nada… absoluto silencio, y yo aquí sufriendo por si vendrán o no.
Y ya para colmo me faltaba mi padre diciéndome insistentemente que debo invitar a mi madre porque es la abuela. Hoy le he tenido que decir, déjame porque esto me va a costar la salud mental.
