Joder cómo sois. Ataduras, barras, cadenas… os ha faltado la motosierra y que le corte las piernas.
¡Que te separé él las piernas, copón! ¡Con las manos!
Dicho esto a mí también me suena a excusa, y mi instinto de detective me hace pensar que probablemente es por lo de la erección y su inseguridad.
Si tal es el asunto, supongo que lo suyo es que empecéis por el cunilingus y ya después te centras tú en él, despacito y buena letra. Para cuando se le vuelva a levantar tú estarás otra vez lista para la acción.
Chimpún.