He leído en el blog que indica Mar que nuestro problema tiene nombre: amaxofobia. Creo que reconocerlo y ponerle nombre es un gran paso! Yo hace años que le tengo pánico a conducir, desde un pinchazo que casi me saca de la carretera… Pero decidí no evitarlo y no dejar de conducir, siempre intento buscar las horas más tranquilas, en las que yo estoy más despejada, me miro el trayecto por adelantado, aviso a gente de confianza de que voy a coger el coche en caso de que necesite parar y hablar con alguien y sobre todo, confio en que mis habilidades como conductora no son inferiores a las del resto. Es un proceso de aprendizaje y superación, pero seguro que podemos y merece la pena. Ánimo!!