Lo de que «se ponga nervioso» por un puto juego en la tele me parece penoso. No debe dar para mucho si no es capaz de seguir el partido y comer al mismo tiempo.
De todas formas, el problema no es el mundial, es que tú tienes ese momento de la cena como algo vuestro, y para él es indiferente, porque va antes el pádel, sus planes, o el fútbol. Así que o buscáis otro ratito que podáis compartir regularmente, o empiezas a hacer tú tus planes por las tardes en vez de estar siempre adaptándote a los suyos