Desde mi punto de vista veo varias cosas:
* No es un niño. Es un adulto. No sé si es una forma de hablar al referirte a tu hijo, o qué aún le tratas como a un niño. Si ese es el caso, lo primero es que se vaya comportando como adulto. Mi hijo mayor va a hacer 16 años el mes que viene y hace tiempo que ya no me refiero a él como a niño (ni le trato como a uno, sino como a un joven ya).
* Tiene dos módulos. No indicas de qué. Sinceramente, yo empezaría con que busque trabajo de lo que ha estudiado, que siempre encontrará mejores puestos, que de algo en lo que no es necesaria la formación, ya que con la edad que tiene, en esos casose van a pedir una experiencia que tampoco tiene.
* Es muy importante cuando se hace una entrevista de trabajo las ganas y el ímpetu. Por circunstancias, he tenido que estar haciendo entrevistas técnicas y hemos dado prioridad no sólo a la experiencia y conocimiento, sino a las ganas de trabajar, aprender y mejorar. Es más, hemos metido a gente que estaba cambiando su camino profesional, casi sin experiencia más allá de las prácticas por las ganas y el ímpetu. Lo que desde luego no se contrata es a un «ficus».
* Como te dice otro comentario, que reflexione sobre lo que realmente le gusta hacer y buscar algo en lo que pueda aportar con motivación.
De todas formas, hay que ser conscientes, y eso forma parte de la vida adulta, que el trabajo es eso. Una veces nos gustará o motivará más; otras menos; habrá veces que el ambiente sea una mierda o las condiciones, pero hay que seguir para delante y cambiar si es necesario. Pero no pararse a ver qué pasa o estar dejando pasar el tiempo porque nada nos convence.