Hola chicas
Esto a lo mejor llega demasiado pronto porque estoy de 20 semanas solo, pero es una de las muchas dudas que se me pasan en el embarazo con respecto al futuro.
Mi pareja y yo somos los dos ateos y teníamos intención de no bautizar a la niña para que ella decidiera de mayor si quería o no creer en la religión católica.
Pero a mis suegros les hace ilusión. Ellos sí son bastante creyentes (no de ir a misa los domingos pero en comidas familiares son de los que bendicen la mesa, para que os hagáis a la idea). No son irrespetuosos como tal a otras creencias, pero cuando les dijimos que no teníamos intención de bautizarla dijeron que «solo por el disgusto que les habíamos dado al menos podríamos bautizar a la niña por ellos» y que si no lo hacíamos nosotros ellos llevarían a la niña a la iglesia y lo harían ellos sin pedirnos permiso, que como abuelos tienen ese derecho. Como veis, el embarazo no se lo tomaron muy bien.
Mi duda viene a que no nos interesa bautizarla, pero he estado dándole vueltas que a lo mejor el bautizo seria una buena manera de enterrar el hacha de guerra con ellos al darles el gusto y acercar a las familias (no nos hemos casado y tampoco tenemos intención de hacerlo así que nuestras familias no se conocen entre sí por medio de ningún tipo de evento que hayamos realizado).

Por un lado pienso que si la niña en el futuro no practica la religión, y no sé comulga ni confirma, un bautizo es insignificante. Les daríamos el gusto y ya está. Pero por otro lado es como dejarles ganar en una decisión con respecto a nuestra hija que nos atañe a mi pareja y a mi únicamente y que caer en sus comentarios dañinos de «por el disgusto» les daría el mensaje de que pueden meterse en la educación de la niña incluso si va en contra de nuestra opinión, y eso no me gusta.
¿Qué opináis por aquí al respecto? ¿Me dejo llevar o me mantengo fuerte?