Match de Tinder. Charla normal. Él se define muy activista y político. Me pregunta a quién voto. Respondo sin drama que suelo votar PP, en su día voté a Ciudadanos, me considero abierta. Su réplica: con fachas no hablo. Bloqueo inmediato.
Me quedé a cuadros. No por no gustarle sino por la etiqueta y el desprecio. ¿Los buenos a un lado y los malos al otro? Me preocupa lo fácil que se insulta hoy y lo poco que se escucha. En qué momento votar a la derecha te convierte automáticamente en facha.
No busco convencer a nadie solo un poco de respeto. Yo no llamo rojo peligroso a quien vota a la izquierda. Si hay ideas que chocan con mis valores pues no seguimos. Pero sin deshumanizar no??
Me planteo cosas:
¿Tiene sentido preguntar a quién votas en la primera conversación?
¿Es mejor hablar de valores concretos y no de siglas? Igualdad, libertades, economía, feminismo, LGTBI, Estado del bienestar…
¿Dónde está el límite para descartar a alguien? ¿En el partido o en cómo trata a los demás?
Os leo. ¿Os ha pasado algo parecido? ¿Preguntáis por política al principio? ¿Cómo gestionáis un match con ideas distintas sin caer en la descalificación? Gracias por leerme.
