Hola, vengo buscando vuestra sabiduría, a ver si realmente soy tan mala amiga cómo parece.
En septiembre se iba a casar una amiga, con esto del Covid, la aplazó y nos dijo que ya nos diría la fecha nueva.
Como pasaban los meses y no decía nada, empecé a hacer mis planes para este verano. Pues ayer, si, ayer 26 de febrero, nos dice que la boda va a ser este verano, coincidiendo con un festival de música para el que yo ya tengo entradas compradas, hotel pagado y en el que voy a ver a un grupo de amigos que llevo sin ver desde que empezó la pandemia (somos amigos que nos vemos en los festivales).

Así que la dije que ya podía haber avisado antes, que yo ese finde ya le tengo organizado. Otra amiga me dio la razón, y dijo que ese finde se va de escapada rural con su novia, que también lo tienen todo reservado. A ella no le dijo nada, a mi,poco le faltó para compararme con Hitler. Me dijo que no entendía cómo puedo preferir un festival a su boda, que eso puedo ir a cualquier otro que en verano hay muchos. Y sí que es verdad que voy a ir a más, pero en este tengo especial ilusión por la reunión que he comentado antes. Y me parece fatal que me haya tratado así, que no se entienda que alguien no vaya a una boda por ir de festival pero sí se entienda que no vaya por hacer un viaje.
He de añadir que a esa boda mi marido no está invitado porque se lleva fatal con el novio (cosas que no tienen que ver con mi amiga y conmigo, son anteriores).
¿Creéis que soy una mala amiga por seguir adelante con mis planes?