¿Estás 100% segura de que tu hijo no participa activamente en esos conflictos?
Soy maestra y te puedo contar los casos que he tenido en mi clase sólo en lo que llevamos de curso:
1. Niños movidos que juegan al balón, a veces a lo burro, y se hacen daño. De los dos equipos que hacen, cada grupo tiene su «cabecilla» y un «segundo». Es decir, hay dos líderes que chocan y cada uno tiene su mejor amigo que defiende. Ninguno es un niño pegon, pero en el fútbol se pican y acaba habiendo conflictos que se trabajan. Un día llega el padre de uno de los cabecillas y se planta delante del otro cabecilla y su amigo, con el dedito delante de la cara del crío, a gritarle que si vuelve a pegar una patada a su hijo, que su hijo tiene permiso para darle una patada en los huevos a él. Niños de 6 años. El crío no sabía ni de qué le hablaban. El padre no bajó del burro cuando todos los maestros que cuidamos patio le dijimos que había sido cosa del partido y que su hijo también hacía faltas, que no podemos enseñarles a responder con violencia y que él no sabe ni lo wue pasa porque no está ahí. Todo ha acabado en consejo escolar y se valora prohibir el fútbol en el patio.
2. Una madre y su amiga van al despacho de dirección a pedir que cambien a otro niño de clase porque la semana anterior había pegado 3 veces a su hijo. Que si no cambian a ese niño malo de grupo, cambiará ella a su hijo de colegio. Me llama la directora y me lo cuenta. Flipo porque ese niño que dicen que ha estado pegando había faltado toda la semana anterior. Llamo yo a la madre. Le digo que si puede explicarme el problema. Me lo cuenta, me dice las fechas «le pegó el jueves y el viernes le pegó dos veces más». Le insisto en que sí hablaba de la semana anterior. Confirma. Le digo que el supuesto agresor llevaba una semana sin venir. Me paro a observar la relación y resulta que el niño «víctima» no soportaba al «agresor» y se inventaba cosas… En esa misma semana me dijo a mí que le había roto una pulsera, el resto de niños me decían que se le había enganchado en el tobogán. Y delante de mí se le rompió un dibujo y él empezó a gritar: «Ha sido X! Me lo ha roto!» Y yo estaba presente cuando se le rompió a él mismo por accidente.
Lo que quiero decir es que sí, en edades tempranas no se habla de bullying como tal, que a veces ellos cuentan las cosas tal y como las perciben, no tal y como pasan. Que los padres tendemos a creer que nuestros hijos son santos y santo no hay nadie. Y que si en casa se les enseña a defenderse pegando, el colegio acaba siendo una jungla. ¿Quién te dice a ti que los otros niños no pegan a tu hijo porque sus padres les digan que peguen a quien les moleste y tu hijo haya hecho algo que les haya sentado mal? ¿Dónde ponemos la línea de «por esto pega, por esto no? En el cole las normas son para todos, seguro que los niños que pegan a tu hijo están castigados cuando lo hacen, si tu hijo la devuelve, estará castigado también. Puedes pedir el RRI del centro y ver las normas, seguro que pone algo de eso.