Cuando ya creía que tenía mi vida organizada, apareció mi marido y me la cambió por completo, dejé a mi pareja de entonces por él, lo cual me metió en un lío con mi familia porque lo adoraban.
Sin darme cuenta, me fui apartando de las cosas que llenaban mi vida, montar a caballo, mis motos y mis quads y mis animales, mis padres viven en una finca enorme en la que yo era muy feliz.
Lo ha hecho todo de una forma tan sencilla o envolvente que no me he dado cuenta hasta que por desgracia he tenido que ingresar en el hospital y tengo a mi ex suegra de enfermera. La pobre se está portando de maravilla conmigo y me trata fenomenal, pero esto me ha hecho darme cuenta de que estoy viviendo una vida perfecta de cara a los demás y por eso se supone que debo ser feliz y no lo veo tan claro.
Tengo tres hijos, a los que quiero más que a nada, una casa preciosa, una buena posición económica, y ni una sola razón para quejarme, salvo que he dejado atrás todo lo que antes sentía que me hacía feliz.
Con mi ex cuando hablábamos de futuro, era sin boda, sin hijos y en el campo rodeados de naturaleza y animales, siendo independientes pero complementarios. Ahora vivo en una gran ciudad, no trabajo porque no me da la vida y porque no lo necesito.

Sufro ansiedad y mi marido no la entiende, mis padres se ponen de su parte y a veces me hacen sentir que estoy loca, pasar todo el día con tres niños es mucho, pero no puedo quejarme porque hay familias que están peor, pero la ansiedad está ahí y no me la quito con nada.
No cambiaría a mis tres terroristas por nada del mundo, y realmente ahora no puedo cambiar nada, donde voy sola con tres niños, después de la que lié al dejar a mi ex para estar con mi marido, que me trata muy bien y de cara a los demás es perfecto. Pero me he dado cuenta que me falta esa chispa y me siento mal, como vacía.
Siento que no tengo derecho a no ser feliz porque todo a mi alrededor es perfecto y envidiable, parezco una caprichosa aburrida pero os juro que me oprime mi vida ahora mismo.