Escribo este post porque necesito liberarme de tantas miradas de pena y compasión, estoy hasta el mismísimo de tener que ir dando explicaciones sobre en que sí y en que no puedo gastar mi dinero.
Os pongo en situación: Soy una estudiante de 24 años, que hasta hace unos meses (me he ido de erasmus) he tenido un trabajo «estable» que me ha dado mucha independencia económica y me ha permitido ahorrar mucho para todo lo que se me venía por delante, pero claro, el grifo se ha cerrado y ahora toca acudir a mis padres (odio, literalmente, odio tener que pedirles dinero porque sé que la situación económica no está para ir pidiendo) el caso es, que intento pedirles lo mínimo posible y esto significa tener que decir «no» a muchos planes ¿y qué acompaña a ese «no? CARAS DE PENA/ENFADO por parte de mis amigxs y conocidxs (una combinación un poco rara lo sé, pero literal que es así). En parte no lxs culpo por pensar de esa forma, muchos de ellos no han trabajado nunca y tienen una buena economía en casa, entonces no saben lo que cuesta ganarse el dinero (frase de buena señora trabajadora) pero llega un punto que me AGOTAN, porque ellxs lo ven como algo ridículo (chiqui lo siento si para ti 5-10 euros son una misería, pero a mi me alegran el día) y para mi es algo bastante serio (dejo a un lado el tema de comentarios tipo «rata» «agarrada» etc etc etc porque entonces me tenéis aquí escribiendo hasta mañana jajajaja)
Os preguntaréis a qué ha venido todo esto, pues mirad, lo primero porque estoy ya muy quemada del tema y lo segundo porque estoy acabando mi Erasmus (en unas semanas vuelta a casa) y han venido del tirón todas las facturas del piso, aquí viene la parte graciosa ¿pago deudas o salgo y disfruto? OBVIAMENTE sé la respuesta correcta, pero ya sabemos las caras que vendrán después.
¿Algún consejito? ¿Os ha pasado algo parecido? Gracias chicxs!!
Att. española en apuros