Mira yo estuve tres años con un tio, que tenía una prima con 5 hijos. La única familia que tenía aquí, pues el era berlinés. Tres veces fui a comer con ellos y sus gremlins psicópatas. Y dije se acabó. Cada vez que iba, la más pequeña de 4 años me perseguía por la casa con un cuchillo o unas tijetas y me decía «dejame que te lo clave gorda». El restante eran niños entre 8 y 11 años. Un día, estando yo en el lavabo, irrumpieron y me quisieron agarrar entre los 4 para tocarme el «potorro de gorda».
Los padres pretendían que fuera cada domingo y encima se ofendieron porque no quise volver más… Y acabamos cortando, porque nadie ponía freno.
Te recomiendo que le dejes claro a tu pareja que pequeños o no, (e incluso miradas del padre) no es admisible, y se les está dejando aprender a violentar los cuerpos no normativizados. No vuelvas más a no ser que haya un cambio real. No pases ni una.
Un abrazo.