En primer lugar, mucho ánimo, compañera.
Te cuento. Yo también estoy gorda, mucho, y soy profesora de niños entre 3 y 12 años. Es verdad que los niños suelen reflejar lo que ven en casa, pero hazte a la idea de que ni tú ni tu pareja podréis educar a esos padres. A él le han perdido el respeto por escoger una pareja «inferior» y a ti nunca te lo han tenido por puro machismo (como se entiende de que el padre también esté gordo pero en él no importe).
En lugar de preocuparte de lo que haga la madre (ya se lo has pedido con educación), céntrate en los niños. En concreto el de 4 está en una edad en la que busca esas risitas, y si ve que te ofende con eso, más lo hará, ya que le da una sensación de poder que rara vez tiene sobre un adulto.
En lugar de sentirte dolida, enarbola tus quilos como una bandera. Cuando te diga «estás gorda», contéstale «¡y tú muy alto! ¡cuánto has crecido!» Puede que te pregunte «¿porque estás tan gorda? ¿Comes mucho?» No te enfades, contesta con normalidad «Cada persona es diferente, unos son altos, otros bajos, unos fuertes, otros feos, morenos, alegres… yo soy gorda, simplemente soy así.» Incluso puedes bromear «Si como mucho, sobretodo los dedos de los niños bonitos, ñaaaam». Lo importante es que tú lo normalices y te sientas cómoda en tu cuerpo. Recuerda, como decía Tyrion Lannister, nunca olvides lo que eres, llévalo como una armadura, ya que los demás no lo olvidarán y lo usarán como arma.