Hola chicas, no sé si necesito consejo o desfogarme, yo creo que os lo explico por la segunda opción más que por la primera, así que empecemos.
A mi marido lo conozco de toda la vida, mis padres y mis suegros eran vecinos, íbamos al mismo colegio que estaba a 2 calles y como mis padres y los suyos tenían buena relación, alguna que otra vez a él y a sus hermanos les han recogido mis padres del colegio si los suyos no llegaban y viceversa.
Mi marido es mellizo y con el pequeño se llevan 11 años, con lo cual el pequeño tiene a sus hermanos en un pedestal, por qué jugaban mucho con él, le ayudaban con los deberes, yo hubo una época en la que también me llevaba bien, hasta que empecé a salir con su hermano.
He pasado de ser su ‘’Martini favorita’’, (me llamo Martina) a ser la destroza familias y en parte sé que no me lo debería llevar al terreno personal por qué a la mujer de mi otro cuñado le hace exactamente lo mismo, pero es que, de verdad, después de estar 10 años con su hermano, casarme hace 6 y tener un hijo de 3 años, llamadme rara, pero creo que las rabietas ya no tocan, ni conmigo ni con mi cuñada, que es un tío que ya tiene 23 años, no 13.
El caso es que él necesita constantemente saber que hacen sus hermanos, literalmente si hay un día de fiesta que no les ve, les llama un MÍNIMO, de 5 veces, además que si sale de fiesta pues llama antes de acostarse, con lo cual llama a las 6 de la mañana, que si sus hermanos no le cogen el teléfono móvil llama al fijo y se queda tan pancho y si despierta a sus sobrinos se la pela, por qué él va a dormir la mona.
A mí esto ya me empezaba a cansar y sé que a mi cuñada también, pero que está empezando hacer cosas (por qué sus hermanos le dejan), que no considero que sean normales.
Por ejemplo, si o si tienen que verse cada 2 semanas (a mí eso no me importa porque cada 1 necesita su espacio y oye, me parece perfecto).
Pero como avises con antelación de que un fin de no puede ser, es que está cada día dando por c.lo con el que si no van se enfada, que si ellos sabrán si son unos calzonazos, (porque da igual el motivo, la culpa siempre la tenemos las cuñadas).

Una de las recientes broncas que hemos tenido mi marido y yo, es porque hace 2 semanas tenían que haber quedado los 3, pero mi marido dijo que no podía, ¿el motivo?
Mi primo que vive en otra comunidad el viernes de esa semana vino a la ciudad, por qué tenía una boda de la familia de su prometida, cómo la boda era el sábado y el viernes estaban cansados, la familia propuso que hiciéramos una comida o algo el domingo, porque se marchaban el lunes por la tarde.
Yo, leí los mensajes al salir del trabajo y vi que mi marido había dicho, me apunto, yo ya cuando llegue a casa le pregunté si no había quedado con sus hermanos y me dijo que sí, pero que como venía mi primo lo pasaría a la siguiente semana que no habría problema… ¡JA!.
Podéis creer que su mellizo me estuvo llamando a mí, TODA LA SEMANA, aunque sé que la idea era del pequeño para que no fuéramos a la comida, que ya habría más días para verse, pero que tenía yo muy poca vergüenza al hacer que su hermano les abandonará, cuando hice captura de pantalla y enseñé que fue, mi marido el que se apuntó, ya no dijo nada pero su hermano pequeño si, que si le había comido la cabeza para separarlos poco a poco y que si era una manipuladora por qué lo había hecho tan bien, que hasta había conseguido que su hermano lo hiciera, sin él darse cuenta.
Ese día ya se me inflaron las narices y la lie muchísimo lo reconozco, pero es que no pude más, algo hizo click en mí y supongo que todo lo que llevaba aguantando durante tantos años, pues salió y tuvimos una pelea muy gorda, le faltó el canto de un duro para que no me fuera yo de casa.
Pues quedaron este domingo (el pequeño trabaja los sábados en un centro comercial) y bueno por lo visto todo correcto hasta que, llamé sobre las 14:00 a mi marido, porque no encontraba mi monedero y como soy algo despistada pues nada sólo quería, saber si él lo había visto.
Resulta que en ese momento mi marido estaba ocupado y… Lo cogió el hermano pequeño, el otro aún o no había llegado o no sé, la cuestión es que empezó a chillarme y decirme que, si no me daba vergüenza joderles el día, que ya, no sería toda la tarde igual y que, aunque hubiera llamado, no se lo iba a decir a su hermano y que me iba a joder y colgó.
Yo me quedé bastante loca la verdad y flipad por qué yo encontré el monedero y pensé cuando me llame ya le diré que lo he encontrado, pues no me llamó por qué se enteró de mi llamada, cuando llegué a casa.
El domingo ya me puse otra vez seria y le dije que ya iba siendo hora de ponerle límites que esta vez era una tontería pero que si le llega a pasar algo a nuestro hijo ni se entera por qué no le hubiera dado el recado a nadie y que ya estaba bien de tapar sus malos modales y contestaciones, que de verdad nuestro hijo de 3 años y nuestra sobrina de 7 parecen más maduros que su tío.
Y se lio, yo no sé qué fabulas les debe contar, me empezó a decir que su hermano sufría mucho y que les necesitaba para poder superar las cosas, fui una cínica por qué ya estoy hasta las narices y le dije:
-Sí, necesita apoyo moral para jugar cuando no trabaja al Mario Bross y que tus padres entiendan que por eso no puedo ni meter la ropa en la lavadora, ni poner o sacar el lavavajillas.
En conclusión, yo le he dicho que pocas tonterías aguanto más, él me dice que si no puedo apoyarle con su hermano (a que sea un déspota y un parásito al que le tienen que preparar hasta el desayuno, supongo), no me vuelve a hablar, tengo que aguantar que al chaval se le vaya la cabeza y me ataque por amor al arte, por qué sufre mucho y no se lo merece.
Y llevamos desde el domingo por la tarde hablando de cosas del crío y poco más con monosílabos porque tengo que pedir perdón por mi pataleta.
Esto creo que no es ni medio normal, ¿o sí?.