Querido inmaduro, egoísta, víctima de la vida y envidioso niñato:
Llevamos juntos mucho tiempo, 15 años ni más ni menos. Toda mi vida adulta hasta la fecha, la he vivido contigo y, si preguntas si la he desperdiciado, diré que partes sí y partes no.
Es lo que tiene enamorarse siendo una adolescente en plena edad del pavo, de una persona 5 años mayor que tú. O eso dice tu DNI, porque de edad mental no llegas ni a 12.
Igualmente, mi yo medio tonta de 16 años, se enamoró de ti. Fui feliz a ratos, ya que desde el principio me demostrarte lo imbécil que eras con varios desplantes, pero, aún así, te perdonaba porque más imbécil era yo.

Ahora, será la madurez de la edad, que se me ha caído la venda o que estoy hasta el mismísimo… Pues no te paso ni media.
Estuviste mal y ahí estuve yo. He estado y estoy mal y ¿dónde estás tú? Pues mira tú por donde, ni lo sé, ni me importa. Y eso porqué, porque eres un maldito inmaduro infantil al que sus padres aún le compran los zapatos. Sé que todo esto no es sólo culpa tuya, afecta mucho la educación que has recibido. También sé que yo no tengo porque soportarlo.
Y bueno, juntos hemos engendrado a lo mejor que tengo en mi vida, pero, ni el amor que tengo por él, merece la pena el calvario que vivo contigo.
Paso de aguantar tu victimismo, tus «no tengo calzoncillos en la mesilla», tu envidia desmedida, tus cosas de crío, tus comentarios machistas, ni a tus padres tampoco, para qué negarlo…
Ahora, quien te entienda que te compre, pero ya os aviso: viene con tara.
Pd: no sé si escribo esto como desahogo o para mandarla. ¿Qué haríais vosotrxs?