Buenas, chicas
Por poneros en contexto, tengo un peque de 3 años que disfruta mucho relacionándose con otros niños. Se alegra cuando ve a los compis de clase en el parque o por la calle y quiere ir a jugar inmediatamente con ellos, aunque se hayan peleado ese mismo día en el cole. Lo normal en un niño pequeño.
El caso es que a estas alturas los niños van invitando a casa a los amigos con los que más se llevan. El mío a veces me dice de invitar a alguno, se lo digo a sus padres y fijamos un día. Y se pone como loco de contento durante toda la semana. El problema viene cuando no es recíproco. Es decir, nosotros invitamos a los amiguitos,pero estos amiguitos no le invitan a él a sus casas, invitan a otros amiguitos. El otro día en el parque una amiga invitó a tres niños a su casa, delante del mío.
No pasaría nada si fuese un caso aislado, pero ya me he enterado de quedadas así estando mi hijo excluido.
Sé que son niños, que mañana pueden cambiar las cosas y que no se puede caer bien a todo el mundo. Pero no sé cómo transmitírselo a mi hijo de 3 años para que no se vea rechazado. Porque cuando pasa,se entristece y llora diciendo que sus amigos no quieren jugar con él y no es capaz de entender qué pasa. A mí se me parte el alma ver a mi hijo así.
Es verdad que cuando invitamos, los amigos vienen muy contentos a nuestra casa, pero duele ver como luego no cuentan con él. No sé cómo gestionarlo y cómo ayudar a mi hijo a crecer fuerte mentalmente para que estas cosas no le afecten tanto. ¿Alguna recomendación?
