Vengo a pedir soluciones de un tema que es problema del primer mundo pero a mi me tiene ya un poco hastiada.
Por poner un poco el contexto, soy una persona minimalista y preocupada por el planeta que intenta comprar conscientemente, cosas funcionales, que me llenen, que duren y que voy reparando hasta dar vergüenza llevarlas. Mi suegra es practicamente todo lo contrario, hiperconsumista, adicta a las ofertas y se pasa la vida comprando en función casi que solo del precio (no porque necesite X objeto o prenda sino porque mira que barato estaba). Lo mismo compra en shein, en temu o en la obra social a la que dona las cosas cuando ya no le caben en el armario, que la tienen como clienta asidua y la llaman cada vez que alguien dona cosas sin estrenar para que vaya y arrase y al final acaba comprando más que lo que dona, pero bueno, ese no es mi problema).
Yo hace 10 años que vengo diciendo a todo mi entorno que no quiero regalos, desde que trabajo y prefiero comprarme lo que que necesito, cuando lo necesito y que sea exactamente lo que estaba buscando que llenarme de regalos que no son lo quiero, que luego tengo que ir a cambiar o acumular en casa porque no los uso.
Mi familia lo ha ido entendiendo poco a poco y hace años que si acaso me traen algo de comida de un viaje. Y alguna vez que mi madre (que es parecida a mi suegra pero menos) me ha aparecido con algo que no me gustaba «porque estaban quitando la tienda y estaba todo al 70% como no había mi talla, pues para tí», pues se lo he dicho directamente, que ya sabe que no quiero que me compre nada y que si no lo puede devolver, lo regale a otra persona, pero con mi suegra no tengo tanta confianza y no quiero que se lo tome a mal.
Entonces, no sé como hacerselo entender a mi suegra, que no va con mis valores que me compre detallitos y que no lo agradezco, que me supone un «problema» recibir esos objetos que no me gustan y que no sé que hacer con ellos (en wallapop ni me preguntan por ellos, regalarselo a otra persona no me lo planteo y de donarlos los acabaría reencontrando ella salvo que me vaya a otra ciudad a donarlos).
Mi madre y mi novio dicen que soy una desagradecida, que no me cuesta nada dar las gracias y meterlo en un cajón, pero a mi es que no me parece positivo hacerle creer que me gustan esos detalles porque temo que vaya a más, sobre todo ahora que se ha jubilado, tiene más tiempo para comprar y ha descubierto el temu.
