Hola a todos y todas.
Quisiera contaros algo de mi vida, que, con mis 25 casi 26 años sufro de alguna manera aunque la mayoría del tiempo no de muestras de dicho sufrimiento. Para mí es real, y aunque muchas veces trate de obviarlo, el daño es real y latente. Quizá muchos y muchas de vosotros y vosotras veáis mi situación como una chorrada, pero, en este mundo de diversidad, cada persona somos un mundo.
Os pongo un poco en situación para que así os pueda acercar un poco más a cómo soy, y cómo he sido moldeada durante mi vida. Nací en Madrid, donde pasé mi infancia y el principio de mi adolescencia y donde fui continuamente víctima de acoso escolar (tanto por parte de alumnos como de profesores) todos aquellos años de colegio. Mi vida dentro del colegio era un infierno, ya que yo era «la gorda», e incluso me llegaron a tachar de «pobre» en el sentido económico. Era un colegio concertado, y bueno, sabemos que a veces en estos sitios las cosas son diferentes… Ya me entendéis. Me veía sola ante el maldito acoso del cual era víctima día tras día, en el que incluso los profesores y la directora llegaron a defender a las personas acosadoras. Mi madre, mi santa madre, luchaba día a día porque todo aquello terminara, y lo único que consiguió fue que una profesora se burlara de ella. En fin… Ahora veo mis fotos de pequeña y no entiendo por qué me llamaban la gorda, si ni siquiera lo estaba (y aunque lo hubiera estado, NO habría estado justificado. Todo fue mejor cuando nos fuimos a vivir a otra provincia por temas de trabajo de mi padre. Hice amigas al momento, mejoré un montón mis notas. Pero un año después, mis padres tuvieron un más que complicado y trágico divorcio, en el cual los tres sufrimos las consecuencias, más duras de lo que ya de por sí trae un divorcio. Años después mi madre tuvo que irse con su pareja a vivir a otra provincia por motivos de su ex-familia política (sí, la perseguían, la insultaban por la calle, amenazaban, e incluso uno de mis tíos quiso que se saliera una vez de la carretera), y yo no podía irme de allí, quería terminar al menos bachillerato y despedirme de mis amigos, los cuales todos excepto una, mi mejor amiga, se reían de mí en mi cara. Todo el tiempo que viví allí sin mi madre vivía con mi padre, el cual, me hizo en numerosas ocasiones la vida imposible. Un día, por fin, terminé el maldito bachillerato, y me fui a estudiar a otro lado, donde vive mi madre.
Bueno, en estos años no me puedo quejar demasiado. Hice un grado superior para acceder a la carrera que siempre quise, Enfermería. Me costó muchísimo trabajo, pero conseguí entrar. En el trayecto, hice una amiga con la que pasé muchísimo tiempo, con la que reí mucho, pero con la que no era yo. Siento decir esto, porque la quise mucho, pero era realmente tóxica. Realmente tenía problemas por solucionar, y yo no podía seguir en su sombra.
Ahora, estoy en el último curso de la carrera. He pasado mil y una dificultades para hacerla. En el trayecto, me he visto sola, salí con un chico a distancia que resultó ser un maltratador en potencia (y que por suerte se acabó rápido), y ahora tengo pareja con la cual estoy bien, con nuestros más y nuestros menos. Con sus diferencias, y con las mías.
Escribo aquí porque, de alguna manera, necesito echar la mierda que siento y que alguien me lea sin que haya consecuencias de «luego se lo cuento a X lo que ha dicho ésta», etc. Me siento sola. Sí, tengo a mi madre y a mi padrastro, que son geniales. Tengo a mi novio, que me hace sentir bien aunque tengamos nuestras épocas chungas. Pero, aquí, ahora, no siento que tenga ni un mísero amigo. Últimamente noto que, a la gente que me acerco, con la que empiezo a conectar, de repente se alejan. Analizo una y otra vez qué he hecho, qué he podido hacer y no encuentro razones obvias o concretas. No me voy a idealizar, porque tengo múltiples defectos, pero… Quien me conoce, sabe que yo doy un amor incondicional. Tengo mucho carácter, pero como me han dicho alguna vez, luego «no soy nadie». Siempre intento que la gente esté cómoda conmigo, que se rían, que disfruten y estén lo mejor posible, aunque no los conozca de nada. Básicamente, por no enrrollarme más en este aspecto, tengo muchísimo amor por dar. Estoy ahí siempre, para cuando alguien me necesite. Siempre estará mi hombro para llorar o reír cualquier cosa. Pero… ¿Quién lo ofrece para mi?
Muchas veces siento una gran impotencia por no poder contarle a nadie mis problemas, mis rayadas (que son infinitas), mis experiencias. En este año creía que tenía un grupo de amigas y, no se por qué, el trato ha cambiado. Me siento desplazada, y realmente no sé por qué. Muchas veces me siento discriminada por no tener dinero para salir, para comer por ahí con gente. Ya nadie apenas (contando con que el único círculo social aparte de mi novio que tengo es la gente de la universidad) cuenta conmigo, porque saben que no voy a poder pagarme lo que sea. En este grupo de chicas que creía amigas, siento cierta tensión sobre todo por una de ellas, que creo que transmite a las demás. Y yo, diariamente, me pregunto… ¿Por qué? ¿Qué cojones he hecho? ¿Tan mala soy? Si yo, en mi intento de tener amigos y amigas, cedo ante todo, ayudo a todo el mundo que me lo pide y a veces incluso a quien no lo pide, intento agradar a todo el mundo en la medida de lo posible, cuento mi opinión y mis cosas cuidando mis palabras al máximo para que no hieran a la otra persona… QUÉ ES ENTONCES LO QUE HAGO MAL? Por qué la gente me rechaza, se va??
Obviamente, sé que ninguna persona puede caerle bien a todo el mundo, pero esta experiencia me lleva pasando ya un tiempo. En los primeros años de la universidad, también hice lo que yo creía un grupo de amigas que terminaron riéndose de mi básicamente, debido a que yo estaba «en otro mundo» y se me olvidaban clases, y cosas, y lo que me pasaba es que había caído en otra depresión en la cual me estuve medicando y acudiendo a un psicólogo, el cual tampoco me ayudó demasiado.
Me pregunto una, y otra, y otra vez qué es lo que pasa en mi vida. Por qué no tengo amigos, y la única amiga que sé que de verdad está ahí es esa de la que hablé anteriormente del instituto. Pero, ella vive a 500 y pico kilómetros, y por supuesto tiene su vida, y sus otras amigas y no estamos en continuo contacto. Necesito a alguien cerca, alguien en quien confiar y que no se vaya, alguien con quien hablar y que me hable, que nos sintamos segur@s, pero quien se acerca a mi y creo que puede ser amigo o amiga mia, se va… Se termina yendo, y me siento como una mierda. Me siento muy sola en ese aspecto. Siento en la gente una falta enorme de empatía, algo que considero tan necesario…
Siento el tochazo enorme, pero necesitaba escupir este maldito sentimiento.
Gracias a quienes han leído esto y pueden llegar a comprenderme.