Hola a todas! Os voy a contar mi más reciente movida en el trabajo, que es pelín surrealista.
Trabajo como profe de secundaria en un centro público en una comunidad relativamente pequeña (léase TODO el mundo conoce a todo el mundo y TODO se sabe), el caso es que este año había aparecido en el curro un tío más bien bueno, jovencito, buena planta, fit, os podéis imaginar qué asignatura da 🤣. No es fijo pero va a serlo, está de prácticas… A todo esto con el tiempo se descubre que su madre está en el mismo centro como interina, es una mujer que, la verdad, no cae demasiado bien ni a compañeros ni a alumnos. Tiene una ligera discapacidad y la llaman la compás. Es, como dato curioso, una de las mujeres menos agraciadas físicamente que he conocido. Las bromitas y los cotilleos sobre el grado de parentesco y por qué han acabado trabajando juntos han estado a la orden del día (total falta de experiencia de él).
Ahora ha llegado otra interina al departamento del jovenzuelo porque ha habido baja de un fijo. Y al tío bueno le ha faltado el tiempo para estar llevándose a la nueva a rinconcitos, a almorzar… Era un chaval que iba muy a su bola, en plan paria con su móvil y su tablet y sin decir apenas palabra. A mí todo hay que decirlo muy bien no me ha tratado, en plan tenemos grupos en común y no hay mucho trato.
Mi impresión de este tipo ahora es que si no encajas en sus estándares de potencial polvete, no te da ni los buenos días. Estoy en lo cierto o exagerando? Y por cierto lo del rollete cómo lo veis?