¡Hola!
Tengo un niño pequeño, de 4 añitos, que es una persona fabulosa. La semana pasada tuvo un pequeño accidente que quedó en un susto pero que el pobrecito se hizo mucho daño, tuvo que ir en ambulancias sangró bastante… Vamos, que quedó en nada pero fue un susto enorme, y toda la familia nos volcamos mucho con él, mimándolo mucho, siendo un poco más indulgentes, llevándolo a comprarse un regalito que él eligiese por haber sido tan valiente en el médico…
El caso es que hace un par de días, no sé si hay relación, está teniendo una fase un poco rebelde, no hace mucho caso, desafía un poco e incluso nos ha pedido caprichos a su padre y a mí con un punto de tiranía (a la que no hemos cedido, le explicamos que no nos hablamos así y que no siempre se puede tener lo que se quiere. En fin, que me he preguntado si al haber estado mimándolo tanto, está queriendo probar hasta dónde puede llegar, si simplemente es una fase… Pero es una actitud que no fomentamos en casa.
Estamos buscando piso y fuimos a un par de casas a verlas, y él se pasó un poco de la raya. Sé que el plan es cero adaptado a niños y que estaba aburrido, pero se comportó como no se portaba no de pequeño: corriendo por las habitaciones, tocando todo, y hasta chupó una colcha. Le decíamos que parase, hablábamos con él,pero él pasaba, y me sentí un poco superada. Las que tenéis hijos no sé si me entendéis, un momento de sentirme juzgada como madre porque parece que en casa no haya límites cuando sí que los hay. Al estar en publico también parece que te sientes cohibida y a la vez juzgada… No sé si me explico. Luego en el coche gritándonos porque no queríamos llevarlo al McDonald’s… En fin, una cosa que no es habitual en él ni acorde a la educación que recibe.
Al día siguiente (ayer), estuvimos todo el día en casa y parece que se portó mejor (aunque alguna contestación fuera de lugar tuvo), hasta que llegó la hora de guardar los juguetes (hizo una escampada importante). Se plantó delante de su padre súper desafiante diciendo que él no iba a guardar, que guardáramos nosotros. Que él estaba cansado y nosotros no nos cansamos, que él solo jugar, y nosotros guardar. Vaciloncete y con respuesta para todo.
Resalto que él no es un niño así, lleva como 3 días en un ascenso de rebeldía, empezó un par de días después de su accidente y los posteriores mimos de convaleciente.
Pues no sé por qué, me salió decirle a mi marido: «Si no recoge, es que no cuida sus juguetes, así que tíralos». Pensé que el niño iba a recoger, pero se encabezonó en que no, así que mi marido tiró un juguete a la basura. El niño empezó a gritar, le dijimos: lo sacamos, pero guarda. Él ya estaba como en shock y sólo gritaba y lloraba, yo le pedí a mi marido que no los tirase pero el niño chillaba y creo que ni me oían, y tiró un par más.
Al final me paré a analizar que estábamos siendo un poco unos abusones, que con qué derecho tirábamos sus cosas, que podemos regalarle, quitarle temporalmente los juguetes u otra, y lo abracé, saqué los juguetes y le dije a mi marido que nos habíamos pasado, a lo que él puso cara de culpa al momento como si acabase de hacer un click mental también. Le pedimos perdón, le dijimos que no íbamos a tirarlos de verdad (es cierto, no los íbamos a tirar, queríamos solo hacerle reaccionar, pero no lo hicimos bien). Que nos habíamos puesto nerviosos porque queremos que guarde y no puede estar todo por en medio, y pero que nadie puede tirar sus cosas. Él siguió toda la tarde bien, es cero rencoroso, pero yo me siento horrible.
Por la noche, hablando con mi marido, recordé que un rato antes le había pedido a él (mi marido) que recogiese algo mientras hacía la cena, y él pasó de mí y siguió mirando chorradas con el móvil. A mí me cabreó, pero en ningún momento se me ocurrió quitarle el móvil y mucho menos tirarlo a la basura. ¿Por qué a mi niño sí se lo hicimos?
Pues eso, que no suelo perder la paciencia así, suelo ser firme en límites sin hacer estas cosas, pero creo que esta vez he actuado muy mal y he debido provocar en él una sensación de desamparo e impotencia, de no poder defenderse cuando, al final, hizo algo parecido a lo que había hecho su padre antes (no recoger cuando se lo piden) o hacemos mil veces los adultos, un «ahora no». Me siento horrible porque para él debió ser como una traición, sensación de indefensión… Encima 5 días después de un accidente bastante traumático para él y para quienes le queremos.
No sé si también estoy sensible por el accidente y por la regla, pero cada vez que lo pienso me saltan hasta las lágrimas, me imagino a mi niño viendo a su padre tirar sus cosas valiosas para él, bajo las órdenes de su madre, y pensando que por qué somos tan injustos y que quién le va a ayudar si nosotros somos los que estamos haciéndole daño…
En fin, no sé qué quiero que me digáis, si que soy mala, exagerada, si es normal y «autoperdonable» perder las formas alguna vez puntual…
Gracias.
