Reproducimos testimonio de una seguidora enviado a [email protected]
Tengo una relación desde hace poco más de año con un chico y la verdad es que todo va bastante bien con él, pero hay algo que me atormenta y que me gustaría compartir porque no sé muy bien qué hacer.
Tenemos ya cierta edad y por eso conocí a su madre hace relativamente poco, un par de meses. El primer día que conocí a mi nueva suegra, quedamos en un bar para tomar algo. Es cierto que la primera impresión fue que era muy amable y tal, pero que tenía cierto problema con el alcohol. No porque la mujer ese día bebiese mucho, que sólo tomó un par de vinos, sino por su olor, porque parecía achispada cuando llegó, por los colores y venitas que tenía en la cara… no sé, fue solo una impresión que yo, obviamente, no compartí con mi pareja.
Las siguientes veces que coincidimos fue en bares también. Yo no sé si es un tema de mi crianza, pero yo veía raro esto de no conocer la casa de mi suegra y que incluso alguna vez que la habíamos recogido, la hubiésemos esperado abajo.
La última vez que la vi sí fue en su casa, pero porque casualmente estábamos con mi cuñado, el hermano de mi pareja, cuando ella llamó que se había caído, así que nos dirigimos para allá rápidamente. Mi novio me pidió que me quedase abajo pero no me pareció bien e insistí. Cuando entré en aquella casa lo entendí todo. El olor tiraba para atrás, una mezcla de tabaco, cerrado, suciedad, humedad… Todo estaba lleno de trastos varios, de platos, de vasos sucios. Al sofá ni se le percibía el color que debió tener en su origen, por sucio y por las montañas de ropa y de enseres que había encima. Ese suelo no había visto una fregona desde hacía años. Las sillas negras de suciedad, montones y montones de papeles y revistas por el suelo…
Mi suegra se había caído y se había dado un golpe en la cabeza, olía mucho a alcohol. Mi novio fue a la cocina a cogerle un vaso de agua y yo lo seguí. La cocina era sencillamente indescriptible. Estaba llena de botellas de vino y de cerveza vacías, platos y vasos sucios llenos de restos de comida de días atrás, todas las encimeras llenas de basuras, de paquetes y de restos. Buscando un vaso limpio, abrió el lavavajillas, y tenía dentro botellas de alcohol y comida descompuesta.
Cuando salimos de la casa, no supe cómo abordar el tema. Ni él ni su hermano hicieron comentario alguno al respecto tampoco y lo dejé estar en ese momento. Al día siguiente le comenté a mi pareja, con todo el tacto que pude, que si eran conscientes de que su madre tenía un problema con el alcohol y con un posible síndrome de Diógenes o similar, a lo que me contestó que para nada, que tan sólo desde que murió su padre estaba saliendo más y que necesitaba centrarse. Intenté hacerle entrar en razón pero es como que no quiere verlo, y por lo que he entendido, su hermano tampoco.
Mi relación en teoría era estupenda pero desde entonces estoy mal con él. Tengo rabia de que miren a otro lado y no admitan el problema que tiene su madre. Que la dejen vivir alcoholizada y entre suciedad por no saber o querer afrontarlo, o bien por no molestarse. Estoy muy preocupada por esta mujer, impotente de no poder hacer nada y muy decepcionada con la inacción de mi pareja, que me ha defraudado un montón. La verdad es que no sé qué hacer, qué me aconsejáis?
